URUGUAY “MILITARIZADA” PARA EVITAR INGRESOS DESDE ARGENTINA Y BRASIL

Uruguay inicia a partir de este lunes el cierre de sus fronteras aéreas, marítimas y terrestres así como la entrada en vigencia de la ley que limita el derecho de reunión por el aumento de casos de la covid-19 en ese país en las últimas semanas. En casos de desobediencia, se aplicará una multa.

Así lo explicaron en conferencia de prensa el domingo los ministros de Defensa, Javier García, e Interior, Jorge Larrañaga, quienes coincidieron en el llamamiento a la población de ese país a acatar las normas y evitar aglomeraciones.

García detalló que a partir de este lunes se desplegarán por todas las zonas limítrofes con Argentina y Brasil más de 500 integrantes del Ejército y la Armada con 25 puestos de control en los que se permitirá el ingreso para las excepciones de transporte de carga y ayuda humanitaria.

“Queremos decir que esta disposición nadie la adopta con alegría, en ninguna circunstancia. Pero están determinadas porque hay que preservar derechos muy importantes y diría que sagrados como el derecho a la vida y la salud”, expresó.

Agregó que en la frontera con Brasil, especialmente, se da el “fenómeno” de la “vida binacional”, en la que ciudadanos uruguayos se trasladan a Brasil a trabajar y viceversa, por lo que señaló que en esos casos se solicitará, como medida de comprobación, los documentos de identidad y se revisarán los movimientos migratorios.

“Vamos a ser muy estrictos con el cumplimiento de la ley, así que tanto en los 25 puestos de control en todo el perímetro del país como en lo que significa los puentes van a estar cerrados y al tiempo recordamos que están prohibidos los vuelos particulares y todo medio de transporte terrestre y marítimo”, apuntó.

La semana pasada Uruguay también aprobó una ley que modificó el artículo 38 de la Constitución para permitir la limitación del derecho a reunión “cuando se esté notoriamente atentando contra la salud”.

Con respecto a la limitación de las reuniones y aglomeraciones de personas, el ministro de Interior explicó que las fiscalizaciones estarán a cargo de los Centros Coordinadores de Emergencias Departamentales que estarán constituidos por los Ministerios del Interior y Defensa, Fiscalía, presididos por los 19 intendentes del país.

Asimismo, remarcó que las multas por el desacato de esta ley oscilará entre 30 y 1.000 Unidades Reajustables (de unos 922 a 30.700 dólares).

“Esto implica la responsabilidad de cada uno de los uruguayos. La ley que acaba de aprobarse es para cuidar a la gente a la salud y la vida y por eso hay que asumir una decisión frente a los intereses en juego aun a costa de poder limitar algún tipo de derecho”, afirmó el ministro de Interior.

Añadió que cuando se tome de decisión de intervenir sobre reuniones y aglomeraciones se tendrá en cuenta el número de integrantes en cada situación que generen un “notorio riesgo a la salud” que será el criterio aplicado por el Ministerio de Salud Pública y las autoridades policiales intervinientes.

“Aquí está en juego la salud de la gente y no es posible que gente irresponsable y que actúe con indolencia ponga en riesgo la salud de todos”, concluyó.

“Si la gente puede quedarse en casa y no siente angustia o estrés, que se quede, pero no es obligatorio”, ha remarcado por su parte el presidente Lacalle Pou, que ha recordado que “la conducta de cada uno de nosotros condiciona la salud de todos”. Las nuevas medidas tendrán una vigencia de 60 días y que podrían ser prorrogadas por otros 30.

Primera ola

Tras nueve meses de emergencia sanitaria, Uruguay vive su “primera ola” de coronavirus. Desde el 13 de marzo, cuando aparecieron los cuatro primeros positivos de covid-19, Uruguay registra 13.048 personas contagiadas (4.602 de ellas activas) y 119 fallecidas.

La semana pasada, Lacalle Pou dijo que el Gobierno está haciendo “todo lo posible por tener la mejor” vacuna contra la covid-19 en el menor tiempo posible y que están manteniendo reuniones al más alto nivel para concretarlo.

El mandatario ha agradecido durante una comparecencia la conducta de los ciudadanos, responsable de los “números positivos” que ha registrado el país hasta el momento, ya que “la segunda ola del mundo es nuestra primera ola”.

Aún así, la semana pasada la Unión Europea ha sacado a Uruguay de la lista de menos de una decena de países extracomunitarios a los que mantiene su frontera exterior abierta, al considerar que la situación epidemiológica se ha deteriorado en este destino y los viajes elevarían el riesgo de propagación del coronavirus.

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